2009/08/11

A veces actuamos, vamos de un sitio a otro, hacemos esto o aquello y todo resulta fácil, ingrávido, incluso gratuito. Todo podría ser distinto, naturalmente. En otras ocasiones, sin embargo, nada podría ser diferente de como es, nada gratuito ni fácil; cada uno de nuestros gestos está ya determinado, marcado por el destino. Los actos de nuestra vida considerados buenos y sobre los que nos gusta hablar pertenecen a ese primer tipo, al «fácil»; los olvidamos con rapidez. Los otros, de los que raramente hablamos, no los olvidamos nunca, nos pertenecen más y su sombra cubre todos los días de nuestra vida.

(Hesse Herman - El ultimo verano de Klingsor)

 

Ponele que esto lo hizo Zombie! el aburrimiento, oh, el aburrimiento